Contaminación puntual:
Cuando la fuente se localiza en un punto. Por ejemplo, las chimeneas de una fábrica o el desagüe en el río de una red de alcantarillado.
Es producida por un foco emisor determinado afectando a una zona concreta, lo que permite una mejor difusión del vertido. Su detección y su control son relativamente sencillos. Un ejemplo de contaminación puntual sería el vertido de aguas residuales industriales o domésticas.
· Contaminación lineal:
La que se produce a lo largo de una línea. Por ejemplo, la contaminación acústica y química por el tráfico de una autopista.
· Contaminación difusa:
La que se produce cuando el contaminante llega al ambiente de forma distribuida. La contaminación de suelos y acuíferos por los fertilizantes y pesticidas empleados en la agricultura es de este tipo. También es difusa la contaminación de los suelos cuando la lluvia arrastra hasta allí contaminantes atmosféricos, como pasa con la lluvia ácida.
Es aquella contaminación que no se origina en un punto definido, sino más bien de múltiples, poco identificables. Una regla práctica seria que se es posible apuntar con el dedo el origen de la contaminación, ésta es de tipo puntual o no difusa.
Contaminación difusa por nitratos. Es el vertido indiscriminado del ión N03- en el suelo y consecuentemente en él agua, hasta alcanzar los 50 mg/l de concentración máxima admisible y/ó 25 mg/1 como nivel guía ó recomendado.